domingo, 5 de abril de 2015
Alas rotas...
Tiempo... eso era todo lo que tenía y la garantía de una vida feliz. Pero ni el tiempo es eterno, ni las garantías existen....
De esas veces que no sabes si reír o callar...
De cuando necesitas aplicarte todos esos consejos que das...
De cuando no sabes si tomar cartas en el asunto o quedarte a verlas venir...
De cuando quieres que tus demonios hagan las paces con tus angelitos...
De cuando quieres estallar y te tienes que controlar...
De ese Máster que tengo en distancias y silencios en una vida que se escapa...
De esa necesidad de hablarte aunque no hablemos el mismo idioma...
Porque lo que no te digo, se queda dentro de mí.
Y es que a veces no se si voy o vengo,
porque me descubro en silencio pensándote y te me escapas en una sonrisa con la mirada perdida...
Y es que a veces no se si odiarte o quererte, porque mis pensamientos se alteran al verte...
Y es que hay amores que duran toda una vida y otros tan solo un segundo, pero lo suficiente para derrumbar tus creencias y tirarlas al suelo,
porque el poder de una mirada marca tanto el espacio
que se adentra allí donde las palabras no llegan ...
Y mientras tanto... en ese debate interno que mantienes contigo mismo... la vida pasa....
Restauré mis alas, me costó arrancar .. Y ahora dime ¿ Estás listo para volar ?
Y ahora dime, si preparo mis demonios... porque este infierno se queda pequeño...
domingo, 22 de marzo de 2015
Una vida sin estacas....
“Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad…
condicionados por el recuerdo de «no puedo»…
Tu única manera de saber, es intentar de nuevo
condicionados por el recuerdo de «no puedo»…
Tu única manera de saber, es intentar de nuevo
poniendo en el intento todo tu corazón…”
Jorge Bucay
Cuántas veces hemos oído "ésto no se puede hacer" y cuántas veces hemos dicho "no puedo" sin ni siquiera intentarlo. Desde hace años aplico a mi vida el "yo puedo, yo quiero, yo debo" , y hoy me acordé de este cuento tan famoso de Jorge Bucay, titulado " El elefante encadenado", en el cual explica con total claridad el porqué actuamos de una determinada manera y cómo podemos cambiarlo.
De este elefante debemos recordar que todos llevamos inconscientemente cadenas de límites de distintos orígenes, las cuales nos limitan porque nos hemos acostumbrado a ellas, sin dar la posibilidad a mejorarlo porque nuestra confianza quebró en un momento determinado.
Te recomiendo que te tomes un pequeño paréntesis para reflexionar con esta historia de la cual tenemos mucho que aprender.
"El elefante encadenado"
De pequeño me gustaba el circo. Me encantaban los espectáculos con
animales y el animal que más me gustaba era el elefante. Me
impresionaban sus enormes dimensiones y su fuerza descomunal. Después de
la función, al salir de la carpa, me quedaba extrañado al ver el animal
atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que le
aprisionaba una de las patas. La cadena era gruesa, pero la estaca era
un ridículo trozo de madera clavado a pocos centímetros de profundidad.
Era evidente que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo también
podía tirar de aquel minúsculo tronco y huir.
—¿Por qué no la arranca y se escapa? —pregunté a mis padres.
Me contestaron que era porque estaba amaestrado. La respuesta, sin
embargo, no me satisfizo. «Si estaba amaestrado, ¿por qué lo tenían
atado?». Pregunté a parientes y maestros y pasó mucho tiempo, mucho,
hasta que alguien que resultó ser un sabio me dio una respuesta
convincente: «El elefante del circo no se escapa porque está atado a una
estaca parecida desde que era muy, muy pequeño ».
Entonces me imaginé el elefante recién nacido y atado a una estaca.
Seguro que el animal tiró y tiró tratando de liberarse. Debía terminar
el día agotado porque aquella estaca era más fuerte que él. Al día
siguiente debía volver a probar con el mismo resultado y al tercer día
igual. Y así hasta que un día terrible para el resto de su vida, el
elefante aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Desde entonces,
el elefante tenía grabado el recuerdo de su impotencia. Y lo que es
peor, nunca más volvió a cuestionarse ese recuerdo y nunca más volvió a
poner a prueba su fuerza.
A menudo a las personas nos pasa lo mismo. Vivimos encadenados a
estacas que nos quitan libertad. Pensamos que «no podemos» hacer tal
cosa o tal otra sencillamente porque un día, hace mucho tiempo, lo
intentamos y no lo conseguimos. Entonces nos grabamos en la memoria este
mensaje: «no puedo y no podré nunca». Esta creencia autoimpuesta nos ha
limitado desde entonces y no la hemos cuestionado más. Seguramente
ahora somos más fuertes y estamos más preparados, pero aquel recuerdo
nos frena a la hora de intentar liberarnos.
Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de esa estaca
Cuando a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas , miramos de reojo la estaca y pensamos: No puedo y nunca podré...
domingo, 15 de marzo de 2015
Las huellas del camino....
Unas huellas llegaron como un viento fresco de primavera, durando poco más que un verano. Y aquellas que perduraron, aguantaron los fríos inviernos. Algunas huellas tienen nombre propio, otras en cambio, llegaron de la mano de un extraño que aunque fugaz fue su estancia, perenne fue su enseñanza.
Cuando le pidas algo a la vida, pide más vida y tiempo para perderte, para poder apreciar las huellas que el tiempo no te dejó acariciar.
Y de vez en cuando, tómate un tiempo para apreciar las huellas que caminan contigo, que te han hecho mejor persona, que te abrieron los ojos, aquellas que te mostraron el camino que desconocías hacia un destino lleno de color. De vez en cuando, mira hacia atrás y recuerda que eres lo que eres porque esas huellas se cruzaron en tu camino. Yo tengo algunas que me acompañan como tatuajes impregnados en mi piel. Pero mis huellas, son distintas a las tuyas porque aunque vaguemos por el mismo camino, nuestra meta es diferente. Exprime tus huellas, sin olvidar quién eres, por dónde caminas y acaricia cada instante que la vida te ofrezca... Al fin y al cabo, nada nos llevaremos cuando llegue nuestra hora, tan solo quedaran las huellas del ahora...
domingo, 1 de marzo de 2015
El extraño de nuestras vidas....
Había una vez una niña que vivía en un mundo en blanco y negro, creyendo además que era invisible. A su paso dejaba un rastro de color que iluminaba con su sonrisa, pero ella no lo sabía. Al pasar por un lugar, su presencia siempre era notable, pero nunca nadie le dijo nada; tan solo la miraban asombrados y perplejos ante semejante espectáculo de vida y color. Por más negro que ella viera su mundo, nunca perdía su sonrisa. Hasta que un día, decidió echarle valor para averiguar si de verdad era invisible. Así que, a la primera persona que pasó por su lado le preguntó : - Hola, ¿ me ves ? - Fueron las únicas palabras que se atrevieron a salir de su boca. - El extraño le contestó - Claro pequeña, tu sonrisa es inconfundible. - La pequeña sonrió timidamente. Entonces, aquel extraño sacó un pequeño objeto de su bolsillo y se lo regaló a la pequeña. - La pequeña no sabía muy bien qué era aquello, extrañada lo cogió entre sus manitas y lo observó durante un largo rato. El extraño, antes de marcharse le dijo unas palabras que la niña nunca olvidaría.- Es un espejo, para que puedas ver lo que los demás ven en tí y para que te mires cuantas veces necesites y que nunca olvides que sin esa sonrisa el mundo sería un lugar muy aburrido. No es tan malo ser única y diferente si es así como te sientes.
Aquel extraño pareció adivinar cómo se sentía tan solo mirándola a los ojos. Fue la verdad más sincera que nunca nadie antes se había atrevido a decirle.
Fue entonces cuando la niña comprendió que tal vez aquel extraño tenía razón y que a veces debemos mirarnos un poquito al espejo para recordar lo que a veces olvidamos, para recordar quiénes somos. Pues los extraños, sin saberlo, nos hacen regalos de esos que nunca olvidamos.
Y en esta vida, una vez serás la niña y otras el extraño que regales la esperanza a alguien. Porque la vida nos pone a veces en el lugar de los demás, para que podamos entender mejor qué hemos venido a hacer aquí....
domingo, 22 de febrero de 2015
El punto negro....
Nos empeñamos en ver siempre el lado negativo de las cosas, pasando por alto todo lo bueno que lo rodea. A veces no lo vemos, otras.... no queremos verlo... Es muy difícil cambiar la manera de pensar para ver lo que hay de verdad frente a nosotros. Puede que nos resulte más cómodo quedarnos en la misma posición, pero... también puede que sea de cobardes no querer avanzar o descubrir lo que de verdad hay. Incluso el miedo juega un papel muy importante porque nos paraliza ante ciertas situaciones. Pero, en la vida existe una bonita gama de colores que debemos descubrir.
Por ello, hoy te traigo una pequeña historia de esas que tanto me gustan para reflexionar....
" Un grupo de discípulos le preguntó una vez a su maestro: ¿ De dónde viene el lado negativo de nuestra mente? El maestro se retiró un momento y enseguida regresó con un gigante lienzo en blanco.
En medio del lienzo había un pequeño punto negro. ¿ Qué ven es este lienzo? - preguntó el maestro.
- Los discípulos respondieron: - Un punto negro.
El maestro dijo: - Ése es el origen de la mente negativa. Ninguno de ustedes ve la enorme extensión blanca que lo rodea"
MORALEJA:
Ésto mismo ocurre en nuestra vida, en la que tenemos una hoja en blanco para ver y aprovechar y la desperdiciamos en los pequeños puntos negros. Sea cual sea el problema, haz un buen uso de la vida , ¡ de tu vida !
MORALEJA:
Ésto mismo ocurre en nuestra vida, en la que tenemos una hoja en blanco para ver y aprovechar y la desperdiciamos en los pequeños puntos negros. Sea cual sea el problema, haz un buen uso de la vida , ¡ de tu vida !
domingo, 15 de febrero de 2015
¿ Eres feliz o solo sonríes ?
Pasan las horas , los días, los meses, los años y no nos paramos a pensar si de verdad somos felices. Es una pregunta tan simple como compleja. ¿ Eres feliz ? Se podría decir que con poco se puede ser feliz, que no se necesita gran cosa. Pero... ¿ Eres feliz ? Si te has parado a pensar más de la cuenta, la respuesta tal vez sea no... ¿ Haces algo para remediarlo ? No me basta con que sonrías, la felicidad es un estado de ánimo . Tal vez seas de es@s que sonríen disimulando porque es una técnica de lo más efectiva, pero, hay alguien a quien no podemos engañar y ese alguien somos nosotr@s mismos. Nadie tiene la clave de la felicidad , porque cada un@ es feliz de maneras distintas e infinitas. ¿ Tienes razones para ser feliz ? A veces no se necesitan... No me vale que estés ocupad@ , que no tengas tiempo , que te conformas con poco , que quieras más... Solo quiero que me contestes si ¿ Eres feliz o solo sonríes ?
jueves, 5 de febrero de 2015
La rosa y la rana....
Nadie sobra en este mundo, todos tenemos algo especial que hacer, algo que aprender de los demás o algo que enseñar y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera seamos conscientes...
Por ello, hoy os traigo una nueva fábula llamada " La rosa y la rana ", que nunca está de más recordar....
Había una vez una rosa roja
muy bella, se sentía de maravilla al saber que era la rosa más bella
del jardín. Sin embargo, se daba cuenta que la gente la veía de
lejos. .... Se dio cuenta que al lado de ella siempre había un sapo
grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de
cerca. Indignada ante lo descubierto le ordenó al sapo que se fuera de
inmediato; el sapo muy obediente dijo: - Está bien, si así lo quieres...
Poco tiempo después el sapo pasó por donde estaba la rosa: y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos. -Le dijo entonces: Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?
La rosa contestó: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual. El sapo solo contestó: - Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.
Moraleja:
Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos,más bellos o simplemente que no nos "sirven" para nada.
Todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie.
No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera seamos conscientes.
No negemos a las personas por su aspecto porque todos fuimos creados con el mismo amor ..
Poco tiempo después el sapo pasó por donde estaba la rosa: y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos. -Le dijo entonces: Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?
La rosa contestó: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual. El sapo solo contestó: - Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.
Moraleja:
Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos,más bellos o simplemente que no nos "sirven" para nada.
Todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie.
No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera seamos conscientes.
No negemos a las personas por su aspecto porque todos fuimos creados con el mismo amor ..
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