domingo, 25 de junio de 2017

Mi colección....



     Los recuerdos se olvidan, las fotografías se pierden, los sentimientos se marchitan y las palabras se atascan...





Texto completo en mi blog www.loqueyotecuente.com (http://www.loqueyotecuente.com/2014/03/mi-coleccion.html)


wwwMÚSICAvvv

Nombre canción – Not without the rest
Esta canción está sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution
Fuente y artista : http:// www.twinmusicom.org/song/




jueves, 15 de junio de 2017

De luces y sombras...

Siempre es un buen día para comenzar, el cómo y el cuándo es lo de menos…








Texto titulado “De luces y sombras”, aquí tenéis el enlace directo publicadoen  este mismo blog: http://www.loqueyotecuente.com/2014/0...

MÚSICA:
 
PEGASUS (del C.D. titulado “Andrómeda Poema Sinfónico Piano) de Francisco Acosta

lunes, 12 de junio de 2017

El eco del silencio...

Porque a veces las palabras se ahogan en el silencio...



Este texto lo puedes  leer en  mi libro  “LA ESENCIA DE LOS RETALES” que puedes encontrar en Amazon (https://www.amazon.es/esencia-los-retales-Raquel-D%C3%ADaz-ebook/dp/B00LKN3SUK/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1496610624&sr=8-1&keywords=la+esencia+de+los+retales)

domingo, 4 de junio de 2017

De pequeños retales...

A veces nos cuesta leer, por eso hoy te traigo un pequeño relato de propia voz para que te relajes y te dejes llevar.

Es un fragmento de mi libro "La esencia de los retales"

Espero que te guste...


¿Eres de marca o de chinos?...


    Reconozcamoslo... a veces compro en el chino. Lo reconozco, "mea culpa"  y a veces hasta me enfado conmigo misma por aquello de que al hacer comprar en el chino no favorezco nada a las tiendas del barrio, pero la economía pesa mucho.

 Con esto no me refiero a que todo lo compre en el chino, pero es verdad que a veces, para salir del paso con cosas que se necesitan para una o dos veces, acudimos al chino y no reparamos en lo que esto supone en la economía de las tiendas de barrio, de las de toda la vida. No estoy nada orgullosa de ello, pero lo asumo. Me niego a pagar un dineral por algo que encuentro en el chino y de la misma calidad. Cierto es que no todo vale... Hay cosas por las que merece la pena gastarse un poco más porque, sabes que te van a durar media vida y yo a eso lo llamo inversión a largo plazo.

 Que si, que algunos pensaréis que lo barato sale caro, pero no siempre es así. Hay mucha gente que dice vestir de marca y que jamás llevaría puesto semejante cosa y yo, con estos ojitos, los he visto entrar en chinos y tiendas de mercadillo, mirando de un lado a otro para asegurarse que nadie los veía.
    Durante algunos años trabajé en tiendas de ropa y se lo que se cuece detrás de los escaparates y no lo digo en el sentido literal de la palabra, ya me entendéis. Si nos dirijimos a las grandes firmas, muchas, pero muchas de ellas también venden prendas de mercadillo, pero claro, no nos damos cuentas porque se esmeran en plancharlas, colgarlas cuidadosamente y perfurmarlas con un ambientador perfectamente estudidado para fomentar el consumo en los clientes. Pero eso es otro tema y no me quiero desviar. 
      Al final, cuando llegas a casa, y lavas la prenda, entonces y solo entonces es cuando te das cuenta de que "te la han colao", porque te ha durado un suspiro. Por lo menos las prendas del chino te dan para la temporada. Y si hablamos de los complementos más de lo mismo. Pero, luego volvemos al lado sentimental y claro, tanto comprar en los chinos repercute en las tiendas de barrio, esas en las que encontrabas de todo. No sé si por la crisis, por la bajada de sueldos, por las costumbres de vida que hemos adquirido... supongo que por todo un poco, cada vez miramos más lo que cuestan las cosas sin importarnos la calidad. A veces, si nos pilla un poco más desahogados, nos gastamos un poco más en las tiendas de marca y otras, para salir del paso, acudimos al chino, que oye, al final nadie nota la diferencia.  Algunos dicen que por culpa del gobierno que se favorece a los inmigrantes, otros que por culpa de la bajada de sueldos y el aprovechamiento de las empresas, el caso es que por una cosa o por la otra, miramos tanto el dinero que se nos olvida la calidad y gracias a ello muchas tiendas y sobre todo, muchas profesiones están desapareciendo por esta "moda" nuestra de comprar en el chino y eso si que me preocupa. 
    En fin, el debate está abierto, ¿Tú que opinas?

domingo, 14 de mayo de 2017

Figuras ocultas...

 


   Como has adivinado, el título de este post se llama como la película "Figuras ocultas",  que por cierto he visto recientemente y me ha dado mucho que pensar.

      Tras verla y quedarme con un sabor agridulce por la crudeza de algunos diálogos, aunque está basado en los años 60, en mitad de la lucha por los derechos civiles de los "negros estadounidenses", la verdad es que aunque hayan pasado bastantes años, aún tenemos mucho que modificar. Y no solo me refiero a la gente de color, también a las de otras culturas y sin ir más lejos, a los que nos rodean.

    En infinidad de ocasiones somos muy injustos, pasamos demasiado tiempo mirándonos el ombligo y no empatizamos con nadie. Exigimos demasiado y nos olvidamos que para exigir, antes hay que dar ejemplo.

    Tampoco tenemos en cuenta que hay gente que nace con todo hecho y otros que tenemos que currar el doble para que sea igualmente reconocido. No porque seas mejor ni peor, sino simplemente te tienes que esforzar más.

   Esta película me ha recordado lo crueles que podemos llegar a ser a veces y lo poco que damos las gracias cuando realmente alguien nos saca de un apuro o simplemente está ahí a nuestro lado, que ya es bastante.

   Casi parece que estoy hablando en clave, pero sino la habéis visto, os la recomiendo, no quiero hacer spoiler.

    Si tenéis a bien dejarme algún comentario, os lo agradezco ya de ante mano.

    Y por favor, antes de recriminar algo a alguien, pensarlo dos veces, porque la gran mayoría de esas reprimendas son injustas e innecesarias. Hay mentes realmente brillantes y personas que merecen la pena conocer más allá de su apariencia o de su estatus. Todos merecemos una oportunidad, vengamos de donde vengamos... y de ésto yo se mucho, pero eso... lo dejaremos para otro día.

¡Portaos bien! Un abrazo... por si lo necesitas...

domingo, 30 de abril de 2017

La tienda de la verdad...

 
   Todos anhelamos la más pura verdad, pero... llegado el momento, ¿Estamos realmente preparados para escucharla?... Hoy os traigo este cuento que estoy segura os hará reflexionar.

LA TIENDA DE LA VERDAD

      Había una vez un  hombre que caminaba paseando por aquellas pequeñas callecitas de la ciudad provinciana. Tenía tiempo y entonces se detenía algunos instantes en cada vidriera, en cada negocio, en cada plaza. Al dar vuelta una esquina se encontró de pronto frente a un modesto local cuya marquesina estaba en blanco.

      Intrigado se acercó a la vidriera, y arrimó la cara al cristal para poder mirar dentro del oscuro escaparate. En el interior solamente se veía un atril que sostenía un cartelito escrito a mano que anunciaba: "TIENDA DE LA VERDAD".

      El hombre estaba sorprendido. Pensó era un nombre de fantasía, pero no pudo imaginar qué vendían. Entró. Se acercó a la señorita que estaba en el primer mostrador y preguntó:

- "Perdón, ¿ésta es la tienda de la verdad?"

- "Sí, señor. ¿Qué tipo de verdad anda buscando, verdad parcial, verdad relativa, verdad estadística, verdad completa?"

      Así que aquí vendían verdad. Nunca se había imaginado que esto era posible: llegar a un lugar y llevarse la verdad, era maravilloso.

- "Verdad completa", contestó el hombre sin dudarlo. "Estoy tan cansado de mentiras y falsificaciones", pensó,"no quiero más generalizaciones ni justificaciones, engaños ni defraudaciones".

- "¡Verdad plena!", ratificó.

- "Bien, señor, sígame"

      La señorita acompañó al cliente a otro sector y, señalando a un vendedor de rostro muy adusto, le dijo:

- "El señor lo va a atender"

El vendedor se acercó y espero que el hombre hablara.

- "Vengo a comprar la verdad completa"

- "¡Ahá!... perdón, ¿el señor sabe el precio?"

- "No, ¿cuál es?", contestó rutinariamente. En realidad , él sabia que estaba dispuesto a pagar lo que fuera por toda la verdad.

- "Si usted se la lleva", dijo el vendedor, "el precio es que nunca más podrá estar en paz"

Un frío corrió por la espalda del hombre, nunca se había imaginado que el precio fuera tan grande.

- "Gra..gracias, disculpe", balbuceó.

      Se dio vuelta y salió del negocio mirando el piso.Se sintió un poco triste al darse cuenta de que todavía no estaba preparado para la verdad absoluta, de que todavía necesitaba algunas mentiras donde encontrar descanso, algunos mitos e idealizaciones en los cuales refugiarse, algunas justificaciones para no tener que enfrentarse consigo mismo.

- "Quizás más adelante", pensó.

Moraleja: Cada uno decide qué quiere pagar a cambio de lo que decide y cada uno decide el momento para recibir lo que el mundo le ofrece, ya sea la verdad o cualquier otro beneficio.  O como dice aquel dicho: Tu dime la verdad, que yo decidiré si duele o no.