domingo, 30 de abril de 2017

La tienda de la verdad...

 
   Todos anhelamos la más pura verdad, pero... llegado el momento, ¿Estamos realmente preparados para escucharla?... Hoy os traigo este cuento que estoy segura os hará reflexionar.

LA TIENDA DE LA VERDAD

      Había una vez un  hombre que caminaba paseando por aquellas pequeñas callecitas de la ciudad provinciana. Tenía tiempo y entonces se detenía algunos instantes en cada vidriera, en cada negocio, en cada plaza. Al dar vuelta una esquina se encontró de pronto frente a un modesto local cuya marquesina estaba en blanco.

      Intrigado se acercó a la vidriera, y arrimó la cara al cristal para poder mirar dentro del oscuro escaparate. En el interior solamente se veía un atril que sostenía un cartelito escrito a mano que anunciaba: "TIENDA DE LA VERDAD".

      El hombre estaba sorprendido. Pensó era un nombre de fantasía, pero no pudo imaginar qué vendían. Entró. Se acercó a la señorita que estaba en el primer mostrador y preguntó:

- "Perdón, ¿ésta es la tienda de la verdad?"

- "Sí, señor. ¿Qué tipo de verdad anda buscando, verdad parcial, verdad relativa, verdad estadística, verdad completa?"

      Así que aquí vendían verdad. Nunca se había imaginado que esto era posible: llegar a un lugar y llevarse la verdad, era maravilloso.

- "Verdad completa", contestó el hombre sin dudarlo. "Estoy tan cansado de mentiras y falsificaciones", pensó,"no quiero más generalizaciones ni justificaciones, engaños ni defraudaciones".

- "¡Verdad plena!", ratificó.

- "Bien, señor, sígame"

      La señorita acompañó al cliente a otro sector y, señalando a un vendedor de rostro muy adusto, le dijo:

- "El señor lo va a atender"

El vendedor se acercó y espero que el hombre hablara.

- "Vengo a comprar la verdad completa"

- "¡Ahá!... perdón, ¿el señor sabe el precio?"

- "No, ¿cuál es?", contestó rutinariamente. En realidad , él sabia que estaba dispuesto a pagar lo que fuera por toda la verdad.

- "Si usted se la lleva", dijo el vendedor, "el precio es que nunca más podrá estar en paz"

Un frío corrió por la espalda del hombre, nunca se había imaginado que el precio fuera tan grande.

- "Gra..gracias, disculpe", balbuceó.

      Se dio vuelta y salió del negocio mirando el piso.Se sintió un poco triste al darse cuenta de que todavía no estaba preparado para la verdad absoluta, de que todavía necesitaba algunas mentiras donde encontrar descanso, algunos mitos e idealizaciones en los cuales refugiarse, algunas justificaciones para no tener que enfrentarse consigo mismo.

- "Quizás más adelante", pensó.

Moraleja: Cada uno decide qué quiere pagar a cambio de lo que decide y cada uno decide el momento para recibir lo que el mundo le ofrece, ya sea la verdad o cualquier otro beneficio.  O como dice aquel dicho: Tu dime la verdad, que yo decidiré si duele o no.

domingo, 2 de abril de 2017

El niño que llevamos dentro...

     La casa se inunda de un olor especial cuando ella llega. Consigue solo con su presencia que los malos humores salgan volando por las ventanas. Primero nos mira, nos observa y luego nos dedica su delicada sonrisa. Y es que todo en ella es delicadeza. Tiene la habilidad de expresarse con sus gestos y miradas, porque es tan pequeñita que aún no habla con fluidez. Consigue con su diminuto cuerpecito y su enorme sonrisa, que todos parezcamos un poco "subnormales" y hablemos en un idioma raro y bastante ñoño que tan solo ella y los que son como ella lo entienden. Cada vez estoy más convencida que ellos son seres angelicales que vienen a enseñarnos el verdadero valor de la vida y consiguen aflorar en nosotros sentimientos que solo con ellos nos atrevemos a demostrar. Estos seres son los niños y tiene mucho que enseñarnos. Pero creemos que por ser más viejos que ellos ya lo hemos visto todo y no es así... debemos aprender a disfrutar y a entender la vida como solo ellos saben hacerlo. Repartiendo su cariño a cambio de nada, felices con una caja de cartón o cualquier instrumento inservible, inocentes, avispados y sonrientes. Si ves a algún niño triste, sin duda la culpa es del adulto que le ronda. Y en mi caso, ella es mi sobrina... Es uno de esos regalos que la vida me ofrece y que tengo que agradecer a quien sea que la haya puesto en mi camino. Al verla me pregunto ¿Cómo hay seres tan inconscientes capaces de hacerles daño, de abandonarlos? Si con tan solo contemplar sus miradas, algo estalla dentro de nuestras almas. Todos llevamos un niño dentro que de vez en cuando deberíamos sacar a pasear...
¿Sabrías explicarle a un niño porqué te comportas como lo haces? ¿Sabrías explicarle que un día fuiste niño y veías la vida con otros ojos? ¿ Cúando te convertistes en el adulto que eres? No tengas miedo y si tienes la suerte de tener un niño cerca, aprende todo lo que puedas de él porque sin duda te enseñará muchos más que lo que tu le puedas mostrar..