miércoles, 10 de septiembre de 2014

El alma en los ojos...

     A veces descubro el alma en los ojos de la gente porque ahí es donde radican las verdades que la boca calla. . Me gusta cuando encuentro en ellos un alma noble, inquieta, joven y entusiasta. Un alma que habla sin palabras y que expresa todo con un intenso pestañeo. Me gustan esos ojos que hablan con la transparencia de la mirada callando así el silencio, me gusta encontrar en esos ojos  la inocencia de unas lágrimas. Me gusta descubrir que aún existe ese lenguaje misterioso y sincero que pocos saben leer. Ando en la búsqueda de unos ojos que me devuelvan la profundidad de lo que admiran, de unos ojos que atraviesen al más duro corazón. No me gustan los ojos vacilantes, vacíos y desafiantes. Me alejo de ellos en cuanto los miro. Prefiero una mirada sincera que petrifique mi alma de un solo vistazo, que con solo un pestañeo la complicidad se adueñe del ambiente. Ando buscando el alma en los ojos de los que ven más allá que un  rostro, de los que solo ven la esencia. Ando en la búsqueda de una mirada sincera...