domingo, 20 de noviembre de 2016

Menos gruñir y más sonreir !!!!!...

    A veces somos muy injustos con las personas que nos rodean. Cuanta más confianza tenemos, más desagradables somos. Seguro que en estos momentos estás haciendo memoria y sabes de qué te hablo. Precisamente con los que nos codeamos a diario, son los que más sufren y padecen nuestros desplantes. Quizás por el cansancio que arrastramos, por el estrés que acumulamos, porque nos falta tiempo para todo. Y aún así, son los que más nos soportan sin apenas recriminárnoslo. Todos tenemos días buenos y días peores, rachas buenas y rachas menos buenas... pero eso no es razón suficiente para que nos descarguemos con quien menos culpa tiene. Cúantas palabras desagradables no hemoss dicho alguna vez a nuestras madres, o a  veces peor... la indiferencia con padres, amigos, hermanos ... Si te paras a pensar, son las primeras personas a las que acudes cuando de verdad necesitas ayuda o incluso para desahogarte. Qué poco cuesta ser amable y cómo nos hacemos de rogar. Pareciera, a veces, que toda la amabilidad de la que disponemos la agotamos con "extraños" y no dejamos nada para los allegados de verdad. ¡Qué imbéciles somos a veces! Seguro que en alguna ocasión habéis sentido hasta algún tipo de remordimiento por este comportamiento taaaaan desagradable, ¿a que sí? Yo también... Por eso hoy he querido escribir estra reflexión, para que de vez en cuando a los que nos "aguantan" también le dediquemos una sonrisa y algún que otro bonito detalle. Que parece que no cuesta nada, pero en realidad... si que nos cuesta. Aunque nunca es tarde para rectificar... Así que ya sabéis, menos gruñir y más sonreir.