domingo, 8 de mayo de 2016

Maquillando sentimientos ....


  Maquillada, perfectamente vestida para la ocasión, se enfrenta a un nuevo día. Con cada toque de maquillaje, oculta sus ojeras de una noche toledana en la que no  ha vuelto a dormir . Se mira y con otro toque oculta las arrugas, consecuencias de la preocupación que vive a diario. Gasta todo el maquillaje que puede en disimular todo aquello que hace destacar su humanidad. Su pelo, rebelde y encrespado se rebela cada día. Lo peina  lo recoge y lo sella con horquillas . Ahora sí, todo está en su sitio. Pero, sus ojos la delatan, porque el maquillaje no puede ocultar su infelicidad. Se retoca una y otra vez y todas la veces que son necesarias, y se pregunta qué sensación será esa de no ir maquillada. Se asusta, se acobarda sólo de pensar que sus sentimientos pueden ser descubiertos. Y así, todos los días se maquilla tapando un poquito más. Un día cualquiera, un niño la acaricia con tanta fuerza que destroza su maquillaje. No se dá cuenta hasta pasadas unas horas. Se mira de nuevo al espejo y descubre que esas horas no han estado tan mal y un día se atreve a dar el paso y descubre esa nueva sensación de cara lavada , sin ocultar nada y siendo correspondida con la misma ternura que infunde su sonrisa. Dar el primer paso, éso era lo difícil.

Moraleja : Nosotros mismos somos a veces nuestra peor barrera. Y lo mejor, por mucho que se controle y planee, luego ocurre por casualidad. Si muestras tus verdaderos sentimientos, te puedes sorprender. Deja las máscaras y sé siempre tú mismo !!!