miércoles, 4 de septiembre de 2013

Arcaicos



Hoy, mientras actualizaba mi GPS, que ya no utilizo tanto, me acordé de aquellos tiempos en los que se iba a todos lados sin ningún tipo de aparato que te obligara a girar a un lado u otro, simplemente parabas y preguntabas si no sabías llegar y siempre llegabas a ese destino gracias a la amabilidad de alguien que no tenía miedo a responder a tu pregunta. Tampoco existían los cinturones de seguridad y en un coche viajaban todos los que cabían. Yo recuerdo grandes viajes con mis primas, mis padres y mi hermano. Todos los niños íbamos en los asientos de atrás y mi hermano que era el más pequeño de todos, siempre le tocaba ir encima de alguna de nosotras. Y aún hoy comentamos lo bien que nos lo pasábamos en aquellos viajes. Que es cierto que hemos ganado en seguridad, pero, los viajes en familia ya no son como antes, han perdido parte de su magia. Ahora necesitamos casi 4 coches para poder ir todos juntos a un mismo lugar. Los veranos duraban mucho más que los de ahora y tampoco existían los móviles y nunca ví a nadie estresado ni morir de ansiedad. Me acordé también de aquellas tardes de merienda en la que los niños jugábamos todos juntos y cambiábamos caramelos, chocolates, bocadillos y estampitas. Ahora los niños no pueden intercambiar nada de eso porque se contagian los gérmenes, pero, yo intercambié caramelos y aún sigo viva. Con mis primas me he peleado muchas veces, por grandísimas tonterías, pero al rato se nos olvidaba y volvíamos a jugar. Y ahora no las cambiaría por nada del mundo. Y de adolescente... quién no se ha comprado alguna vez la " Super Pop", ahora ya no existe, pero cuando existía nos regalaba grandes tardes de tertulias entre amigas que suspirábamos por el artista de moda.  Y las cintas, aquellas que grababas de la radio porque no sabíamos que existía eso de " La Sgae ", simplemente ponías la cinta y grababas tus canciones favoritas y las escuchabas una y otra vez y para rebovinarlas echabas mano de un boli. Tantas cosas guardo en la memoria como kilómetros guarda mi GPS y a pesar  de que hoy puede parecer " Arcaico", yo aún hoy me montaría en aquel viejo coche sin gps, apretujada por el poco espacio que nos robábamos unas a otras , pasándonos a mi hermano de unas rodillas a otras y escuchando alguna vieja cinta mientras mi padre se encargaba de llevarnos a algún lugar....