lunes, 15 de octubre de 2012

Cantares desde la cuna.

Porque hay dificultades que con un poco de cariño se pueden salvar...


     Abrió los ojos y miró timidamente a través de unos barrotes blancos .  Alargó su pequeña mano y acarició el brazo de su mamá que aún dormía tras el cansancio de toda la noche. No quería despertarla, tan solo acariciarla. Y darle así las gracias por sus cuidados. Sin ella estaba perdido…Mientras jugueteaba con los peluches,  abrió su pequeña boca aún sin dientes para agrandar más aún su sonrisa, su mamá se había despertado y así quiso premiarla, con su cándida sonrisa.
Apenas contaba con dos meses de vida y ya se sentía feliz de dormir en su cunita tras pasar unas semanas en la incubadora. Poco sabía de lo que era la
vida, pero con su papá y su mamá cuidando de él, sabía que nada se le resistiría.  Con el latir de su corazón día a día demostró ser un luchador que no pensaba rendirse ante la primera dificultad. Y entre los brazos de su madre cogia las fuerzas necesarias para respirar.
 Ella le cantaba, su padre le susurraba y él con su sonrisa hacía que todo mal pasara…