martes, 6 de diciembre de 2016

Los abrazos curativos ...


    Muchas veces no necesitamos a alguien que nos diga lo que tenemos que hacer, ni lo que hemos hecho mal, porque eso ya lo sabemos de sobra...

    La mayoría de las veces  tan solo necesitamos a alguien que simplemente nos mire y nos regale el abrazo más fuerte que sus brazos puedan aguantar aunque sus ojos se hayan contagiado de nuestro sentimiento.
   Es tan simple como eso... Porque en ocasiones, cuando tenemos la autoestima por los suelos y no encontramos el motivo para seguir adelante tan solo necesitamos una mano amiga que nos abrace y nos recuerde que sigue ahí. Un par de brazos que nos indiquen el camino para no perder el norte y si es necesario, que se pierda con nosotros. Son esos momentos en que las palabras están de más...

   Siempre es bueno regalar un gesto de cariño, que por pequeño que sea pueden salvar toda una vida y rescatarnos de cometer cualquier estupidez, esas que solo se llevan a cabo  cuando estamos desorientados.
    La mayoría de las veces hacemos las cosas sabiendo que vamos a fallar, pero, tenemos que hacerlo porque es parte de nuestro aprendizaje  ...
   Y de nada sirve una regañina, un "te lo dije", un "lo sabía",  es preferible un abrazo....
   Se ha demostrado cientificamente el poder curativo de los abrazos, aunque yo ya lo había descubierto, y  por eso intento siempre regalar alguno.
   Incluye un abrazo en tu dieta diaria y verás todo de distinto color.
   No te guardes ni un solo abrazo, regálalo y reclámalo, porque no hace falta tener un motivo, ni celebrar nada para rodear con los brazos.