domingo, 24 de noviembre de 2013

Las horas del reloj...

                  Amanece un nuevo dia que poco o a poco se va tintando de color. Él se prepara como todos los días para llenar el hueco del que el tiempo le deja disfrutar. Se acabaron los madrugones, las preocupaciones, ahora tiene tiempo para todo. Le falla su rodilla, sus huesos se quejan, pero cada día se presenta como un regalo de vida. Sus hijos ya crecieron, ahora el tiempo ya no es una excusa para hacer lo que le gusta. Se entretiene haciendo arreglos que para él ya no tienen precio. Las horas ya no cuentan en su reloj,  ¿  Qué más dá lo que digan si él se siente un hombre nuevo , si él aún no se siente viejo ? Analiza su vida, y la recuerda en anécdotas que guarda en su memoria como un tesoro que anhela. 
Y él difruta cada día de su nueva ocupación : rellenar las horas que va marcando el reloj.